Las grandes huellas de Leo 馃

Hab铆a una vez un leoncito llamado Leo, con unas patas 隆grandes, grandes, grandes! A Leo le encantaba pasear por la arena suave de la sabana, mientras sus huellas hac铆an 隆pomp, pomp, pomp! Cada vez que avanzaba, sus ojos curiosos y brillantes se posaban en el suelo, y una sonrisa se dibujaba en su rostro al ver los c铆rculos perfectos que sus garras dejaban en la arena.

Un d铆a, un ruidito apenas audible, un 隆p铆o, p铆o, p铆o!, lleg贸 a sus o铆dos desde detr谩s de un arbusto. Leo se acerc贸 con sumo cuidado, no queriendo asustar a la criaturita. Al asomarse, descubri贸 a un pajarito beb茅 que, con saltitos torpes, intentaba en vano volver a su nido. Lejos de rugir (pues Leo era un le贸n de coraz贸n bondadoso), le ofreci贸 su sonrisa m谩s dulce, un gesto que le dec铆a al pajarito que estaba all铆 para ayudar.

Con infinita delicadeza, Leo agach贸 su gran cabeza peluda. El pajarito, como comprendiendo, dio un saltito alegre y se pos贸 sobre la nariz del le贸n. Leo, entonces, estir贸 su largo cuello hacia arriba, muy, muy alto, hasta que su nariz roz贸 las hojas del 谩rbol. Con un 煤ltimo impulso, el pajarito vol贸 feliz hacia su nido. Desde all铆, como agradecimiento, le cant贸 una hermosa canci贸n a Leo, el le贸n de las patas grandes y el coraz贸n m谩s que contento.